Una experiencia desopilante donde la realidad y la ficción son una misma cosa. ¡Es teatro invisible! Imagina que cenas en un restaurante y aparecen unos comensales algo extravagantes y muy misteriosos... O bien caminas por la calle y una mujer te pide ayuda; al
otro día estás en una despedida de solter@ y esa misma persona resulta ser una
periodista simpática y extrovertida que se emborracha en la mesa vecina ¡sin quitarte
los ojos de encima!... ¿Alguna vez sospechaste que quien está a tu lado no es como lo estás viendo sino que está participando en una cuidada simulación para que se dibujen sorpresas en tus ojos y risas en tus labios? COMPÁRTELO CON TUS AMIGOS |